La ecuación que describe mi (tu) existencia
Una simple nota musical bien metida con una imagen espectacular de fondo provocan que un minuto de gloria rompa con todo un capítulo de historia. Los fuegos artificiales siempre terminan esfumándose en la noche y tras la pólvora quemada y el aroma barrido por el viento, lo que queda siempre es el individuo. El olor a leña de roble consumido durante las frías noches, forja a fuego la esencia de la casa.
Viajar, explorar y vivir abren puertas, ventanas y el alma. Que el aroma que te acompañe sea roble o pólvora, lo dictarán tus frías noches de invierno.














































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