Recopilando 2011 (y eso que aún no se ha terminado)
La última semana del año siempre se llena de notas con listas interminables, a medio tachar y a medio escribir. A ritmo de olas glassy, siempre con arena en el carné de identidad y el frío viento de la mañana, podemos pensar que algo nos hemos dejado ahí dentro cuando estamos fuera, y algo nuestro se ha quedado en el agua cuando irremediablemente pisamos tierra firme.
Los resúmenes al final no dejan de ser historias a medio escribir, en los que, cuando estamos leyendo los párrafos esquematizados, la capacidad de alterar la historia depende más de la energía con la que afrontemos el día, que de la historia en sí.
Papel, bolígrafo y apenas unas horas para seguir dándole forma al resumen… Y si no, borrón y cuenta nueva.













































Deja un comentario